Las cajas para pizza personalizadas se fabrican en cartón ondulado de microcanal o canal B, con el papel interior apto para contacto alimentario, en medidas que van de los 26 a los 50 cm según el tamaño de la pizza, e impresa normalmente en flexografía con tintas de base agua. Lo que más encarece el precio es el número de tintas, la cobertura de impresión, la calidad del cartón y el tamaño; lo que más lo abarata es la tirada y usar una medida estándar que evite troquel a medida.
Medidas de cajas para pizza personalizadas: estándar y a medida
La medida de una caja de pizza se da por el lado interior de la base, en centímetros, y suele ser un cuadrado. Las más habituales en el mercado español se agrupan en estos rangos:
| Medida aproximada (interior) | Para qué pizza | Uso habitual |
|---|---|---|
| 26-28 cm | Individual o pequeña | Menús individuales, pizza infantil, porciones calzone |
| 30-33 cm | Mediana | El formato más vendido en delivery |
| 36-40 cm | Familiar | Pizza grande o familiar en pizzerías tradicionales |
| 45-50 cm | Extragrande o party | Eventos, formato compartir |
| Rectangular (por ejemplo 30 x 40 cm) | Pizza al corte, focaccia, pinsa | Hornos de pala, pizza romana |
La altura interior suele estar entre 3,5 y 4,5 cm. Más altura permite pizzas con más ingrediente o bordes rellenos, pero aumenta el aire interior, que enfría la pizza antes, y encarece el cartón.
Un consejo que ahorra dinero: antes de encargar una caja a medida, mide tus pizzas tal cual salen del horno (la masa crece) y comprueba si encajan en una medida estándar que la imprenta ya tenga troquelada. Un centímetro de holgura es suficiente; tres son demasiados y la pizza baila dentro. Si tu medida es estándar, te ahorras el troquel y, en muchos casos, el proveedor ya tiene el cartón en stock.
Materiales: qué cartón aguanta grasa, vapor y 30 minutos de moto
Una caja de pizza tiene un trabajo difícil: salir del horno a más de 200 grados dentro de la pizza, soportar humedad, grasa y peso, resistir el apilado en la bolsa térmica del repartidor y llegar presentable. El material lo decide casi todo.
- Cartón ondulado microcanal (canal E): fino, alrededor de 1,5 mm, buena superficie de impresión. Suficiente para pizzas pequeñas y medianas con reparto corto. Se deforma antes bajo peso y humedad.
- Cartón ondulado canal B: unos 3 mm. El más usado en delivery. Aguanta mejor el apilado y el vapor, y aísla algo más. La impresión es de calidad algo inferior al microcanal por la textura.
- Canal B con liner exterior estucado: misma estructura, pero la cara exterior lleva un papel blanco estucado que mejora mucho la impresión. Más caro.
- Liner interior: es la parte que toca la pizza y tiene que ser apta para contacto alimentario. Puede ser kraft natural (marrón) o blanco. El blanco interior da sensación de limpieza; el kraft es más barato y encaja con una imagen artesanal.
Sobre la grasa: el cartón ondulado estándar aguanta bien el contacto directo con una pizza normal. Si vendes pizzas muy grasas o con mucho aceite, existen papeles interiores con tratamiento antigrasa, y también la opción de poner un disco de papel apto para alimentos bajo la pizza, que además facilita que la caja se recicle limpia. En nuestro apartado de packaging para delivery explicamos qué soluciones usan los distintos tipos de restaurante.
Todo el cartón que toque la pizza debe venir con declaración de conformidad para contacto alimentario, y las tintas deben ser de baja migración o imprimirse solo en el exterior. Pídelo por escrito; una imprenta que trabaja para restauración lo tiene preparado.
Estructura: ventilación, cierres y fondo
Las cajas de pizza casi siempre son del tipo tapa unida (una sola pieza plegada), pero hay detalles estructurales que cambian el resultado:
- Agujeros de ventilación: permiten salir el vapor y evitan que la masa se ablande. Deben ser pocos y pequeños, o la pizza se enfría. Suelen ir en los laterales de la tapa o en las esquinas superiores.
- Pestañas de esquina: las esquinas interiores dobladas (tipo «pestaña de bloqueo») dan rigidez y separan la tapa de la pizza. Hay sistemas que elevan la tapa unos milímetros para que el queso no se pegue.
- Cierre frontal: una pestaña que entra en una ranura. Si es demasiado floja se abre en la mochila; si es demasiado dura, el cliente rompe la caja al abrir. La muestra física es la única forma de comprobarlo.
- Fondo liso o con relieve: algunos troqueles incorporan un relieve en la base que mantiene la pizza ligeramente levantada y reduce la condensación. Es un plus que no todas las imprentas ofrecen.
- Caja con corte para porciones: hendidos en la tapa que permiten dividirla en platos individuales. Funciona muy bien en comunicación y aumenta el coste del troquel.
Si vas a repartir en bolsa térmica apilando varias cajas, la resistencia a la compresión es lo que importa. Pide al proveedor que te confirme cuántas cajas con pizza dentro aguanta la de abajo sin hundirse.
Impresión: tintas, cobertura y qué queda bien en ondulado
La gran mayoría de cajas de pizza se imprimen en flexografía directa sobre el ondulado, con tintas de base agua. Eso condiciona el diseño:
- Una o dos tintas funcionan mejor que cuatro. La flexo imprime bien tintas planas: logos, textos, ilustraciones de trazo. Las fotografías y los degradados salen bastos y encarecen con cada color añadido.
- Las masas de color grandes se ven irregulares. El relieve del canal se transparenta en los fondos sólidos (el efecto «tabla de lavar»). Si quieres un fondo entero de color, necesitas liner estucado o asumir el efecto como parte del estilo.
- El kraft tiñe todo. Sobre cartón marrón, el rojo se vuelve granate, el amarillo desaparece y el blanco no existe salvo que se imprima como tinta. Diseña pensando en negro, marrón oscuro, blanco o un color intenso.
- Imprimir el interior de la tapa es posible y da mucho juego (mensajes, códigos QR, juegos), pero añade una pasada y las tintas deben ser aptas para contacto alimentario indirecto.
Si la calidad de imagen es clave (una marca con fotografía de producto, por ejemplo), la alternativa es imprimir en offset sobre una hoja de cartoncillo y contracolarla sobre el ondulado. Resultado excelente y precio claramente superior. Para una pizzería de barrio rara vez compensa; para una cadena con packaging de marca puede ser lo correcto. Las cajas para delivery de nuestra gama cubren las dos opciones.
Qué encarece el precio de una caja de pizza personalizada
No podemos darte un precio, porque depende de tu caso, pero sí ordenar de más a menos lo que lo mueve:
- Tirada. Es el factor número uno. Las cajas de pizza se producen en máquinas pensadas para volumen; a pocas unidades, el arranque de máquina y los clichés pesan mucho en cada caja. Agrupar pedidos trimestrales en uno semestral suele bajar el unitario de forma apreciable, si tienes dónde almacenarlas.
- Tamaño. Más centímetros son más cartón. Una familiar cuesta bastante más que una individual.
- Calidad del cartón. Microcanal kraft es lo más económico; canal B con liner estucado blanco y tratamiento antigrasa es lo más caro.
- Número de tintas. Cada color es un cliché y una estación de impresión. De una a dos tintas el salto es moderado; de dos a cuatro, mayor.
- Cobertura de impresión. Un logo pequeño gasta poca tinta; un fondo entero, mucha. En flexo la tinta se cobra, y se nota.
- Troquel a medida. Si tu medida no es estándar, hay que fabricar troquel. Es un coste único que se amortiza en repeticiones.
- Impresión interior y extras. Interior impreso, ventilación especial, cortes para porciones o fondo con relieve añaden coste.
Al comparar dos presupuestos de cajas de pizza, confirma que hablan de la misma medida interior, el mismo canal, el mismo liner (kraft o blanco, estucado o no), el mismo número de tintas y la misma cobertura. Un presupuesto más barato con microcanal en vez de canal B no es más barato: es otra caja, que llegará más blanda.
Si ya tienes un presupuesto de cajas de pizza de tu imprenta actual, súbelo en promopack.net/presupuesto. Lo revisamos con el mismo cartón, medidas, tintas y tirada, y en 48 horas laborables te decimos cuánto puedes ahorrar. Si no podemos mejorarlo, te lo decimos igual y no pagas nada.
Preguntas frecuentes
¿La caja de pizza se puede reciclar si está manchada de grasa?
Las partes limpias (normalmente la tapa) van al contenedor azul. Las partes muy impregnadas de grasa o con restos de comida no se reciclan bien como papel y, según el municipio, deben ir al contenedor marrón de orgánico o al resto. Usar un disco de papel bajo la pizza ayuda a que la base llegue limpia.
¿Cuántas tintas necesito para que la caja se vea bien?
Para la mayoría de pizzerías, una o dos tintas sobre kraft o sobre blanco dan un resultado limpio y reconocible. Un logo en negro o en un color intenso sobre kraft es una fórmula que funciona, es económica y encaja con la estética artesanal. Más tintas solo tienen sentido si tu marca lo pide.
¿Puedo usar la misma caja para pizzas de distintos tamaños?
Solo si la diferencia es de uno o dos centímetros. Una pizza que baila dentro de una caja grande llega descolocada y con los ingredientes movidos, y además pagas cartón que no necesitas. Lo habitual es trabajar con dos o tres medidas y unificar el diseño para que la marca se vea igual en todas.

